Abogado David Felipe Luque Guerrero: claves para entender tus derechos antes de firmar un contrato

Firmar un contrato parece, muchas veces, un trámite sencillo. Sin embargo, detrás de una firma puede haber obligaciones económicas, compromisos de permanencia, autorizaciones, sanciones, responsabilidades y condiciones que afectan directamente los derechos de una persona.

El abogado David Felipe Luque Guerrero explica que un contrato no debe entenderse como un simple documento formal, sino como un acuerdo que puede generar consecuencias legales para las partes. En Colombia, el Código Civil define el contrato como un acto por el cual una parte se obliga con otra a dar, hacer o no hacer algo.

Por eso, antes de firmar cualquier documento, es recomendable leer con atención, pedir aclaraciones y verificar que lo escrito coincida con lo que realmente fue ofrecido o acordado.

¿Por qué es importante leer un contrato antes de firmarlo?

Un contrato firmado puede servir como prueba de las obligaciones aceptadas. Esto significa que, en caso de conflicto, lo que esté escrito puede tener un peso importante para resolver quién cumplió, quién incumplió y qué consecuencias se generan.

Muchas personas firman documentos confiando únicamente en lo que les explicaron verbalmente. Ese es uno de los errores más comunes. Si una promesa no aparece en el contrato, puede ser más difícil demostrarla después.

Antes de firmar, conviene revisar con calma:

  • Quiénes son las partes del contrato.
  • Cuál es el objeto del acuerdo.
  • Qué debe cumplir cada parte.
  • Cuánto se debe pagar y en qué fechas.
  • Qué pasa si una de las partes incumple.
  • Cuáles son las causales de terminación.
  • Si existen multas, sanciones o cláusulas de permanencia.
  • Qué anexos hacen parte del contrato.

Identificar claramente a las partes

Todo contrato debe dejar claro quién se obliga y frente a quién. Esto aplica tanto para personas naturales como para empresas.

En el caso de una empresa, es importante verificar el nombre completo, NIT, representante legal y datos de contacto. En el caso de una persona natural, deben aparecer sus datos básicos de identificación.

Una mala identificación puede generar confusión al momento de reclamar, exigir cumplimiento o iniciar una acción legal. Por eso, el abogado David Felipe Luque Guerrero recomienda revisar este punto antes de avanzar con la firma.

Revisar el objeto del contrato

El objeto del contrato responde a una pregunta fundamental: ¿para qué se firma este documento?

Puede tratarse de la compra de un bien, la prestación de un servicio, el arrendamiento de un inmueble, un crédito, una asesoría, una obra, una afiliación o cualquier otro acuerdo. Lo importante es que el objeto sea claro, específico y coherente con lo que las partes realmente quieren.

Un contrato con un objeto ambiguo puede generar problemas porque permite distintas interpretaciones. Por ejemplo, no es lo mismo contratar “servicios de mantenimiento” que contratar “mantenimiento preventivo mensual de equipos específicos, con visitas programadas y reporte técnico”.

Mientras más claro sea el objeto, menor será el margen de conflicto.

Revisar obligaciones, pagos y fechas

Uno de los puntos más importantes es identificar qué debe hacer cada parte. Muchas controversias nacen porque una persona cree que la otra tenía una obligación que nunca quedó escrita.

Antes de firmar, revise:

  • Qué servicio o producto se va a entregar.
  • En qué plazo se debe cumplir.
  • Qué valor se debe pagar.
  • Si existen pagos adicionales.
  • Qué pasa en caso de retraso.
  • Cómo se acredita el cumplimiento.
  • Qué documentos deben entregarse.

También es importante revisar si el valor total incluye impuestos, transporte, instalación, intereses, seguros, cargos administrativos u otros costos. En relaciones de consumo, la Ley 1480 de 2011 exige información clara, suficiente y verificable sobre los productos y servicios ofrecidos al consumidor.

Cuidado con las cláusulas de permanencia, multas y renovaciones automáticas

Algunos contratos incluyen condiciones que limitan la posibilidad de terminar el acuerdo libremente. Por ejemplo, cláusulas de permanencia mínima, penalidades por cancelación anticipada o renovaciones automáticas.

Estas cláusulas no siempre son ilegales, pero deben ser claras, informadas y proporcionales. El problema aparece cuando la persona las descubre después de firmar.

Antes de aceptar un contrato, pregunte:

  • ¿Puedo terminarlo antes del plazo?
  • ¿Hay multa por cancelación?
  • ¿El contrato se renueva automáticamente?
  • ¿Con cuántos días de anticipación debo avisar si quiero terminarlo?
  • ¿Qué pasa si el servicio no se presta como fue ofrecido?

En contratos de adhesión, especialmente cuando una empresa impone condiciones generales, la legislación de consumo exige que las condiciones sean claras, completas y legibles.

Verificar garantías y mecanismos de reclamación

Si el contrato tiene relación con la compra de un producto o la contratación de un servicio, es importante revisar qué garantía existe y cómo se puede hacer efectiva.

En Colombia, el Estatuto del Consumidor protege derechos como recibir productos de calidad, obtener información clara, reclamar ante el proveedor y ser protegido frente a cláusulas abusivas.

Un contrato serio debe permitir identificar:

  • A quién reclamar.
  • Por qué canales se presenta la reclamación.
  • En cuánto tiempo responden.
  • Qué documentos debe conservar el consumidor.
  • Qué solución procede en caso de falla.

No firmar bajo presión

Ninguna persona debería firmar un contrato que no entiende. Si el documento es extenso, técnico o contiene términos jurídicos complejos, lo prudente es pedir tiempo para revisarlo.

Firmar bajo presión puede llevar a aceptar condiciones perjudiciales. Una empresa, vendedor o tercero que presiona para firmar inmediatamente puede estar impidiendo una decisión informada.

El abogado David Felipe Luque Guerrero recomienda conservar copia del contrato, guardar comprobantes de pago, capturas de conversaciones, correos, cotizaciones, publicidad y cualquier documento relacionado. Todo esto puede servir como prueba si luego se presenta un conflicto.